Era la hora coger el vuelo y llegaba la despedida. Despues de haberme despedido durante todo el día de la gente que mas quería, tocaba la despedida mas dura.
Estaba abrazada a Marcos y no queria soltarlo por mas que intentaba dejar esa etapa atrás y querer centrarme en el rubio. Pero todo era complicado y complejo, y mis sentimientos hacia Marcos seguían ahí, siendo fuertes y clavandose en mi como cristales rotos y punzantes.
Marcos - Pequeñaja, perderás el vuelo si seguimos así..
Yo - Duele y no quiero soltarte..
Marcos - Eres la personita mas bipolar del mundo ahora mismo eh?
Yo - Lo se... Pero duele
Marcos - Vamos, pronto nos volveremos a ver. Quien sabe si me pasaré a darte una sorpresa...
Yo - Bobo...
Marcos - Venga pequeñaja, es la hora - besó mi frente mientras me achuchaba fuerte hacia su pecho
Yo - Te voy a echar de menos, otra vez...
Marcos - Toma, para que no te olvides durante un tiempo - me dio una bolsa de regalo sellada - Ábrela cuando estes en el avión, vale?
Yo - Pero... Y esto?
Marcos - Prometeme que lo verás en el avión, vale? - asenti - Corre, ve ya o lo pierdes. No hagamos de esto una escenita de peli
Yo - Te quiero bobo... - besé su mejilla
Comencé a andar hacia el control dejando atrás a un Marcos cabizbajo y medio sonriente. No sabia que llevaba la bolsa que me habia dado pero la miraria durante el vuelo como le habia prometido, aunque por ganas volvería corriendo a abrazarme a él y no lo soltaria jamas, pero todo esto tenia que irseme de la cabeza. Niall estaría esperandome y lo quería demasiado como para hacerlo sufrir por volver con Marcos aunque siempre fuera a formar parte de mi.
Subi al avión y anduve hasta mi sitio donde tras colocar mis cosas, me acomodé con la música a todo volumen en mis auriculares. Eso seria lo unico que me distraeria durante el vuelo aunque debía ver que era lo que habia en la bolsa de Marcos.
Esperé hasta que el avión estuviera en el aire para ver lo que la bolsa contenia; comencé quitando el celo que la cerraba y cuando lo tuve fuera, metí la mano para ver que encontraba en su interior. Saque un sobre el cual parecia ser una carta y lo dejé encima de la mesita del asiento para leerlo al final ya que dentro habia mas cosas. Meti la mano de nuevo y me encontré con algo blandito que parecia ser un peluche, pero al lado también habia algo que parecia una prenda de ropa, asique saque las dos cosas dejando la bolsa a mis pies.
Lo que habia sacado era una camiseta de Marcos que le habia regalado cuando habiamos estado juntos y que tenia su olor como la chaqueta del rubio. Esa camiseta que yo le habia echo a mano y que contaba con un millon de dibujos de diferentes series, peliculas, animes y demás cosas que le gustaban y que compartíamos. Él sabia que me gustaba mucho esa camiseta y aunque ya tenía 3 años y algún agujerito que otro, sabia que me la pondría solo para recordar momentos junto a el, y eso era apreciable a la vez que un poco cruel ya que sabía que ese detalle me haria caer. Volvi a dejar la camiseta en la bolsa y me quede mirando el peluche de un león con un pequeño tigre abrazado a su pecho. Era la misma representación de nosotros dos abrazados siendo un león y una tigresa, nuestros animales favoritos.
Suspire y lo guarde tambien en la bolsa para mirar el sobre que posiblemente contenía una carta. Asi era y comencé a leerla.
-- Carta --
Querida Athenea.
Tenia pensado escribirte esto el mismo dia que lo dejamos y cuando despues te fuiste por primera vez.
Se que durante mucho tiempo fui un estupido y que tu no me lo tuviste en cuenta y tambien se lo mucho que tu me has querido, mucho mas de lo que yo pude haber demostrado. Puede que esa fuera la gota que colmó el vaso e hizo que te fueras de aqui, de mi lado. Siempre supiste entender mis ojos cuando te miraba y te suplicaba que me abrazases, pero era demasiado hombre como para pedirlo como una persona normal, aunque siempre sabias que era como un cachorro de león asustado.
Se tambien, que ahora con todo esto no hago mucho, ya que quedó claro que querias a ese londinense que te espera allí, pero tambien queria dejar claros mis sentimientos contigo porque aun habiéndolo dejado seguimos hablando y quedando como dos amigos normales sin rencores. Pero detrás de toda esa amistad siguen quedando restos de mi amor por ti y duelen. Duelen porque te dejé escapar y te perdí sin darme cuenta por ser un niño pequeño que no creía en nada. Ya sabes, Complejo de Peter Pan... Me tomarás por idiota, lo se, darte esto justo cuando te vas otra vez, pero eso era lo que tenia pensado al escribir todo esto. Si te daba la carta antes no te irías y defraudarias a ese chico inglés que te espera y que no merece que lo dejases por mi. Despues de todo, sigo siendo ese cachorro de león esperando que una tigresa vuelva para guiarle el camino.
Puede tambien que todo esto debiesemos hablarlo en persona, pero acabarias abrazada a mi y no quiero que eso pase si no es del todo correspondido, porque las ganas de besarte en cada momento de estos dias que has pasado conmigo otra vez eran muy fuertes como para reprimirlas. Respecto a lo de Oxford, solo iría si tu me lo pidieras estando al 100% de que no sería un estorbo para ti...
Sigo queriendote Athenea.
Siempre tuyo, Marcos.
-- --
Me habia puesto a llorar en medio del vuelo y lo único que queria era volver y abrazarme a él como muy bien sabia que haria si estuviera en tierra. No podia quitarme esos momentos de la cabeza que habiamos vivido durante 4 años juntos, y dolía saber que sentia lo mismo que yo sentia a pocos en mi corazon.
Esperaba que volver a ver a Niall me quitara todas las dudas que ahora mismo tenia en mi mente y despejara de una vez la imagen de Marcos de mi cabeza porque todo eso debia quedarse atrás en una época finalizada hacía casi tres meses. (...)
Habiamos aterrizado y había releido la carta como 10 veces antes de hacerlo. Baje del avión tras coger la bolsa y el bolso de mano y me dirigí dentro de la terminal para coger mi maleta e ir hasta la entrada para coger un taxi a casa.
Cuando obtuve mi maleta de la cinta, comencé a andar hacia la puerta de salida y alli me encontré con la sorpresa de ver al rubio con un cartelito esperandome. Solté todas mis cosas y fui corriendo hasta donde estaba para acabar abrazandome a él como si fuera un koala y lo besé como si no hubiera mañana.
Niall - Pequeña mia, te he echado mucho de menos - lo besé otra vez
Yo - Mi rubio - escondí la cabeza en su pecho - Te he echado mucho de menos
Niall - Y yo a ti amor... Puede que debieramos coger tus cosas del suelo haha
Me bajé de sus brazos para coger las cosas que al final llevó él mientras yo me abrazaba a su costado caminando a su lado.
jueves, 24 de marzo de 2016
30 - Despedida con sabor agridulce
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